lunes, 7 de julio de 2008

Carta de un hombre

Hoy me enviaron un e-mail que me ha encantado y deseo compartir con todos/as vosotros/as... así que ahí va:

Carta de un hombre

Queridas amigas:
1) Nos importa un carajo cuánto pesan. Es fascinante tocar, abrazar y acariciar el cuerpo de una mujer. Pesarla, no nos proporciona ningún efecto
2) No tenemos la menor idea de lo que es un talle. Nuestra evaluación es visual. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena. No nos importa cuánto mide en centímetros. Es una cuestión de proporción, no de medida.
3) Las proporciones ideales del cuerpo de una mujer son: Curvilíneas, pulposas, femeninas... Esa clase de cuerpo que de un solo golpe de vista uno identifica sin duda alguna y en una fracción de segundo.
4) Las flaquitas que desfilan en las pasarelas, siguen la tendencia diseñada por modistos, que dicho sea de paso, son todos maricas, y odian a las mujeres y compiten con ellas. Sus modas son, lisa y llanamente, agresiones al cuerpo que odian porque no pueden tener.
5) No hay belleza más irresistible en la mujer que la feminidad y la dulzura. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras
6) El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Usenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros.
7) El pelo, cuanto más largo, mejor. Para andar con el pelo corto, estamos nosotros
8) Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. ¿Para qué carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros?
9) Una ola es una ola, las caderas son caderas y punto. Si la naturaleza les dio ese aspecto curvilíneo, es por algo y reitero: a nosotros nos gustan asi. Ocultar esas curvas, es equivalente a tener tu mejor sillón embalado en el sótano.
10) Es una ley de la naturaleza que todo aquel que se casa con una modelo flacucha, anoréxica, bulímica y nerviosa al poco tiempo se elige una amante pulposa, simpática, relajada y llena de salud.
11) Entendámoslo de una vez, traten de gustarnos a nosotros, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuán lindas son de mujer a mujer. Ninguna mujer va a reconocer jamás delante de un tipo que otra mujer está linda.
12) Las jovencitas son lindas... Pero las de 35 para arriba, son el verdadero plato fuerte. Por Karina Mazzocco, Eva Longoria, Angelina Jolie o Demi Moore somos capaces de cruzar el Atlántico a nado.
13) El cuerpo cambia. Crece. No pueden pensar, sin estar psicóticas, que les puede entrar el mismo vestido que cuando tenían 18 años. Además, una mujer de 40, a la que le entre la ropa de cuando tenía 18, o tiene problemas de desarrollo, o se está autodestruyendo.
14) Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa. O sea: la que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta vendrá en setiembre, no antes); cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas ( no se sabotea ni sufre); cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas; cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra; cuando hay que ahorrar, ahorra.
15) Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido!
16) El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos los hombres, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, de cesáreas y demas cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos.

Cuídenlo. Cuídense. Quiéranse.
La belleza es todo eso. Todo junto

Un hombre.

Lo comparto todo al 100%... por fin un hombre inteligente!

domingo, 6 de julio de 2008

Finde playita

Siiii!!! Por fin pude mantenerme al sol!! Unas sopas de letras fueron suficientes... para estar boca abajo.

Boca arriba me absorvían mis pensamientos. Mi mente estaba estaba en otra parte, con otra persona. Y cuando todo se nublaba... vuelta abajo a sumergirse en una sopa!

Unas horitas bastaron para tostar mi piel... y dar paso a una sesión de cine! La peli al final no estuvo tan bien como lo esperaba, pero bastó para salir un poco y distraerme.

Pena de no poder disfrutar de todo esto en compañía... pero me he relajado y he recargado las pilas.

jueves, 3 de julio de 2008

Un ramo de flores

El otro día recibí un curioso e-mail. En él decía un simple "Que tengas un buen dia" y a esta frase le seguía un vídeo de imágenes de flores.

El remitente era un completo desconocido. El hecho de leer en el asunto la palabra "campeones", y que fuera al día siguiente de la final de fútbol, me hizo suponer que la euforia de haber ganado le impulsó a enviar un correo a cualquiera.

Entonces me di cuenta de que aquel acto había sido completamente desinteresado, y de pronto me fijé que el video se entitulaba "un ramo de flores". Me quedé encantada.

Contesté con un tonto "muchas gracias", a sabiendas de que aquel desconocido jamás sabría lo mucho que me alegró el corazón con esa acción tan simple y gratuita... a veces es tan sencillo dar un paso hacia los demás, que se le resta importancia y se reprimen los gestos.

martes, 1 de julio de 2008

La caja de Pandora

Se que puedo pareceros pesimista en estas últimas entradas... No obstante, debo deciros que no he perdido mi sonrisa.

Esta parte que veis aquí, Jinna, es mi alma al desnudo, el núcleo de mis pensamientos, mis emociones... Así es como me siento por dentro.

Sin embargo, sigo teniendo 31 años, sigo disfrutando lo que puedo, sigo bromeando, sigo viva.

No se cuánto tiempo conseguiré mantener esta doble faceta, porque cada vez me es más difícil mantenerla. Pero la mía es una lucha diaria, un fuerza interior, es algo indescriptible que me obliga a tirar siempre hacia adelante e ir avanzando cueste lo que cueste.

Supongo que será mi rebeldía, será mi convicción de que la vida puede ser mejor... no se, pero algo me empuja... pienso en la gente que se encuentra en situaciones peores y siempre doy las gracias a la vida de no haberme puesto en su lugar.

Es duro estar siempre luchando, pero hace muchos años, muchos... que me prometí a mi misma no dejarme abatir por las circunstancias que se me vengan encima.

A pesar de todo, no puedo evitar momentos de flaqueza, de tristeza... muchas cosas me afectan profundamente, haciéndome abrir la caja de Pandora, que intento mantener siempre cerrada...

En mi caso, al inrevés de Pandora, todo lo malo está encerrado en ella y fuera sólo queda la esperanza que se arriesga a que la encierren dentro!

En cualquier caso, he de agradeceros vuestra preocupación y vuestras alentadoras palabras.

lunes, 30 de junio de 2008

Piedrita

Ayer pasé todo el día con mis hijos. Jugamos a basket, vimos la tele, comimos palomitas, hicimos una sesión de cosquillitas... Disfruto de ellos como puedo.

Los mimo, les acaricio, les doy besitos, les curo las picaduras de mosquito, me enfado cuando hace falta... Les educo y les cuido.

Sin embargo, a pesar de tener mi mente distraida, no consigo engañar a mi propio corazón... Algo sigue allí, como una piedrita, infectándome el alma... Algo se sigue apagando, inevitable e inexorablemente, en mi interior.

jueves, 26 de junio de 2008

Harta

Estoy harta que me digan que soy guapa, inteligente y maravillosa. ¿De qué me sirve? Sólo son palabras que se lleva el viento...

Estoy harta de hacerme ilusiones, de pensar que la gente vale la pena, de apostar por la raza humana. ¿De qué me sirve? Sólo son esperanzas que se evaporan en el tiempo...

Estoy harta de oir que vale la pena soñar, de pensar que los deseos a veces se cumplen, de creer en un futuro que nunca llega. ¿De qué me sirve? Sólo son quimeras de princesas de cuentos.

lunes, 23 de junio de 2008

Una vez más ocurrió…

Los niños se fueron, salí a pasear. Suelo procurar tener algo que hacer después de dejar a los nenes, para mantener mi cabeza ocupada.

Necesitaba alguien a mi lado, pero no me apetecía hablar. Quería acabar con esa desagradable sensación, mas, en ese estado, no hubiera sido de buena compañía. Hice una llamada, pero me arrepentí. Era como si hablar de cómo me sentía lo amplificara, y lo que deseaba era restarle importancia. El aire me fue bien.

Pero esta vez, al volver a casa, volví a sentir ese inmenso vacío indescriptible… Esperé una visita, una llamada, pero nada… Calma total. Me fui a dormir pronto, porque no me apetecía ver la tele sentada, sola, en el sofá. Mi mente no conseguía guardar reposo.

Pensé en lo grande y fría que parece la mitad de mi cama desocupada, la enormidad de mi habitación en la oscuridad, sin nadie que me envuelva en sus brazos. De repente, una lágrima asomó, preguntándose cuánto tiempo duraría esta situación.