lunes, 31 de marzo de 2008

Todo empezó en enero de 2007 (VI Navidad)

Antes de Navidad ya me dí cuenta que lo nuestro no tenía futuro, y empecé a sufrir por una separación que aún no había llegado.

Los niños se marcharon con su padre 2 días antes de mi cumpleaños. En 10 años, no había pasado un sólo cumpleaños ni unas Navidades sin mis hijos. Fue como una pesadilla... maletas por cuatro días y se quedaron 13 días, porque el padre me los trajo cuando le dió la gana... celebraciones sin fiestas ni alegría... la casa sóla y vacía durante los larguíiiisimos días sin trabajar... y un novio-fantasma demasiado ocupado para estar a mi lado cuando más me hacía falta.

Entré en el 2008 con una copa de champán en la mano que no pude beber porque mis lágrimas empezaron a bajar por mis mejillas, como con vida propia, en cuanto acabaron las 12 campanadas...

Me hundí de golpe. Toda la presión del divorcio contenida salió, como si supiera que los niños no estaban allí para verla. Y casi nadie supo nada, en público tan sólo afloraba la evidente tristeza de no tener a los nenes a mi lado en fechas tan señaladas. Fue terrible.

Corté con mi prícipe azul, porque se había vuelto violeta, después de suplicarle que viera las cosas de otra manera. Y me sentí aún más sóla y desesperada.

Me inscribí a webs de encuentros. Entonces comprendí que aún gustaba, que todo no estaba perdido. Mientras miraba fotos de unos y otros, como si fuera un catálogo de venta por correspondencia, me di cuenta de que mi vida no estaba acabada... y empecé a resurgir.

viernes, 28 de marzo de 2008

sensaciones y +: Banda Sonora Personal

El artículo siguiente refleja igualmente mi estado de ánimo actual... Gracias Venus !!

sensaciones y +: Banda Sonora Personal

martes, 25 de marzo de 2008

Todo empezó en Enero de 2007 (V Él llegó)

Y de pronto el amor llamó a mi puerta... Menos de un mes después de la separación le encontré sin buscarlo. Sus palabras, sus pensamientos, sus sentimientos, su profesión, su físico, todo, todo, era tal como me había imaginado. Así era mi príncipe azul, aquél que me rescataba de ese oprimente matrimonio. Aquél que me llevaba a parajes desconocidos y por sendas deshabitadas. Y allí estaba pidiéndome los besos que yo tanto anhelaba dar.

Poco a poco fuimos avanzando por nuestro propio camino y nos convertimos en amantes secretos. Creímos que sería más prudente ser discretos, por los niños, por su madre, por mi reciente separación y su posición social. No estábamos preparados a afrontar el cotilleo y la maldad, así que escogimos disfrutar en la intimidad y avanzar a pasos de tortuga hasta conocernos mejor y estar seguros de que deseáramos ser una pareja estable.

Pasaron los meses. Yo me enamoré de nuevo hasta la médula. Se me hizo extraño ver cómo era capaz de sentir tanto amor y desamor (por mi ex) al mismo tiempo. Y lidié la situación, siempre cuestionándome y vigilando mis propios sentimientos. Me aseguré que lo que sentía era real, no producido por algún tipo de despecho o resentimiento por mi reciente ruptura.

Fue increíble con él me sentí totalmente liberada y viví un apasionado romance como los de las películas. Jamás pensé que aquella parte de mi seguía tan viva : el sexo fue lo mejor de toda la relación. Disfruté hasta lo más profundo de mi ser... hasta que con el paso del tiempo me di cuenta que aquello no era lo que yo deseaba.

Pasado un tiempo, el secreto empezó a pesar sobre mi. Dimos el tímido paso de desvelar nuestra relación a los más íntimos, pero pronto me di cuenta de que él no estaba dispuesto a más. En cuanto le pedí firmemente que tomara una decisión, se asustó. No fue capaz de asumir mi situación personal y prefirió dejarlo.

El golpe fue brutal. Creí volverme loca. No entendía que una relación tan bonita pudiera asustar por el peso de la responsabilidad de tener dos hijos. Me arrastré y le supliqué aún sabiendo que no actúaba correctamente.

Aún hoy me muero por sus huesos. He intentado establecer otra relación, pero es a él a quien quiero. Por más que quiera no consigo apartarlo de mi mente... él era mi ideal.

lunes, 24 de marzo de 2008

Blogs

Aprendiendo a entender a los otros, aprendiendo a disfrutar... Gracias a todos los autores de los bolgs que voy visitando por entrar en mi alma.

http://sensacionesvenus.blogspot.com/
http://esabenditacostilla.blogspot.com/
http://rinconvencidos.blogspot.com/
http://elvientogris.blogspot.com/

Y otros más que iré citando...

Todo empezó en Enero de 2007 (IV La rutina)

¿La rutina? Sí, es la rutina que vivo ahora. No es la que deseo vivir, pero tampoco es el peor escenario con el que me podría encontrar.

En el acuerdo de divorcio él se comprometió a participar al mantenimiento de los niños "en natura", es decir, sin importe predefinido, a comprarles directamente de vez en cuando un par de zapatos, ropa, material escolar... en fin, colaborar en la compra del material que les pueda hacer falta. Resultado : cuatro pares de deportivas en más de un año. Nada más.

Sí, ya sé, pensaréis, como todos, que soy tonta, que porqué no le reclamo, que porqué no exijo la pensión, bla, bla, bla. Yo sólo os pediré que penseis en la siguiente pregunta: ¿realmente vale la pena entrar en una guerra judicial? No se si se puede cuantificar el perjuicio moral que causa un pleito en la familia, pero en el fondo no tengo ganas de entrar a valorarlo.

Quizás sea cobardía, pero pienso que al fin y al cabo, aunque a nadie le guste el sacrificio, la vida está hecha de ello. No creo que valga la pena meterse en tales batallas para obtener un ingreso que durará como mucho 8 o 10 años (en mi caso), que quizás nunca llegue a cobrar.

Tal vez algún día algo o alguien me haga cambiar de opinión, pero de momento no me siento preparada emocionalmente para soportar un conflicto más de éste orden.

Mientras tanto, sigo el ejemplo de la más remota de nuestras antepasadas : llevar mis hijos hacia delante cueste lo que cueste.

Relax

Bien, después de una pausa, de nuevo la realidad...

Este finde estuve desconectada, me "fugué" de mi propia vida... o eso querría hacerme creer. Fui a pasar unos días a la playa con los niños (ya os expliqué que no se los llevaría a su papá), mi padre y una amiga.

Puedo decir que disfruté de esta desconexión parcial, y aunque el trajín de idas y venidas fue bastante importante, también tuve tiempo para pensar en mi propia vida.

Me di cuenta de que he tenido la gran suerte de contar con un apoyo fundamental en mi proceso : mi padre. Aunque en un primer tiempo se mantuvo a distancia, y trataba de ser totalmente neutro, creo que la evolución de la situación ha hecho todo el trabajo por sí misma. Nunca he intentado convencer a nadie de nada respecto a mi divorcio, porque considero que no debo ninguna explicación. Pero ahora veo que la realidad habla por mi y empiezo a notar que mi padre se está volcando conmigo y con mis hijos.

Siempre he sido muy independiente y he tratado de no tener que pedir favores. En cierto modo, cuando él hace algo con mis hijos, no puedo evitar sentirme culpable. A veces pienso que le estoy atribuyendo responsabilidades que no le corresponden, y realmente no es así. Creo que la ausencia del papá de mis hijos crea un hueco que mi padre está llenando de forma natural, quizás incluso de manera inconsciente. Veo que la familia se va reestructurando en torno a la nueva situación de manera paulatina y casi imperceptible, y supongo que ese es el proceso normal. ¿Es suerte o es un peligro? Aún no consigo definirlo.

He pensado en rehacer mi vida, si encuentro a alguien adecuado, o si quizás algún día me veré resignada ante la realidad de no encontrar a nadie, y me doy cuenta que existen un mar de dudas que soy incapaz de disipar... ¿quién me ayudará con la educación de mis hijos cuando sean adolescentes? ¿si mi padre toma posición en la educación de mis hijos, cómo afectará la llegada de un nuevo miembro en la familia? Y es que, si bien tengo claro que esa responsabilidad recae única y exclusivamente sobre mi, también tengo ganas de poder contar con un tercero para que me de sus consejos, o que me ayude en situaciones más complicadas. Desgraciadamente, los niños no nacen con un libro de instrucciones bajo el brazo !

A pesar de que no he conseguido sacar nada claro de todos mis planteamientos, confieso que me siento más serena simplemente por haber tenido una conversación conmigo misma.

Y es que la vida es un puzzle... hay que ir observando todas las piezas para irlas encajando poco a poco e intentando no equivocarse.

viernes, 21 de marzo de 2008

Regreso el lunes... buen fin de semana a todos !!


Papás y papás

Acabo de hablar con el papá de mis hijos.

Para poneros en antecedentes, aunque soy consciente de que me falta contaros buena parte de mi historia, sólo explicaros lo ocurrido en el último fin de semana :

Según lo acordado, soy yo la que debo llevarle los niños el viernes a las 20h, y él debe traérmelos el domingo a las 18h. Como llevávamos dos findes en los que él se los había quedado sólo el sábado por la noche y el domingo, el último esperé a que me llamara para ver si debía llevárselos o no, puesto que siendo este fin de semana pascua, pensé que quizás quería disfrutar de ellos un poco más.

Bien, pues como ya me había avisado que trabajaría todos los fines de semana y que por tanto no vería tanto a los nenes, yo ya me lo veía venir. Así que me llama el sábado pasado hacia las 15h, para ver si podía recogerlos y devolvérmelos el domingo. He de confesar que me despertó de la siesta en que me acababa de submergir, y la verdad es que como era un tema que yo ya me temía, me había preparado la respuesta, pero ésta se vió alterada por mi brusco despertar, y le contesté de manera un tanto agresiva. Luego me supo mal, porque siempre intento controlar este estado de nervios para preservar el diálogo, y, aunque no me sirva de nada, estoy convencida de que algún día dará sus frutos.

Mi respuesta fue negativa. Le intenté explicar que si deseaba tener a sus hijos el fin de semana, trabajara o no, debía hacerse cargo de ellos desde el viernes, y que cuando los niños han estado de vacaciones yo he tenido que trabajar a la fuerza y he tenido que pagar a alguien para que los cuidara. Incluso en aguna ocasión que no he tenido a nadie, le he llegado a pedir a él el favor de qudárselos y me lo ha negado. Así que el que ahora trabaje o no, cuando le toca ver a sus hijos, no es mi problema. No puede ser que él haga y deshaga como le conviene y que todo el peso de la responsabilidad lo lleve yo siempre. Optó por enviarme a la m... y mantenerse en su postura.

Ayer le envié un sms pidiéndole que si quería tener a sus hijos este fin de semana me avisara pronto, ya que, en caso contrario, mi iba con ellos de viaje. Bien, pues me llamó esta mañana y volviéndole a exponer todo con buenas palabras, su respuesta sigue siendo la misma. No los quiere si no se los llevo el sábado a las 15h. Teniendo en cuenta que de 4 días de fin de semana sólo va a trabajar la mitad de uno... resulta paradójico, no? Pero creo que eso ya no es asunto mío, ese comentario se lo tendría que haber planteado por él mismo.

Anoche estuve visitando algunas webs (no hay muchas) de padres divorciados que no ven a sus hijos... los apoyo totalmente porque creo que ese tipo de situación no debería producirse nunca. Un hijo no es una posesión, es una persona, y como tal, necesita para construirse el amor y el apoyo de las dos personas que lo crearon. Pero en este caso, por mucho que me duela en lo más profundo de mi alma, no puedo ceder. El papá de mis nenes elude su responsabilidad como padre, supongo que pensando que así soy yo la perjudicada, cuando sólo habrá dos víctimas inocentes : nuestros hijos. Espero que si no los ve durante algunos fines de semana, por conservar su postura absurda, abra los ojos y se de cuenta de ello.

Yo sólo deseo llevar una vida feliz, y que mis hijos sean felices, que su padre pueda reconstruirse y actuar, por fin, con normalidad... Alguien puede etenderme ?

jueves, 20 de marzo de 2008

Soledad en foros

Acabo de visitar algún que otro foro de padres divorciados. Me sorprende constatar que no son muy numerosos. Agradecería que alguien me indicara direcciones dónde encontrar alguno interesante.

He contestado a un par de personas con las que me sentí identificada, y a las que quiero saludar si leen estas líneas.

Cierto es que en nuestra situación, uno se siente sólo, extremadamente sólo, ante ciertas situaciones de nuestro día a día como es el acostar a los niños, ver la tele por la noche, irse a la cama, enfrentarse a un dilema educativo, ante una enfermedad, durante las vacaciones escolares...

A lo largo de este blog iré contando mis vivencias relativas a estos temas, y espero que podais compartir las vuestras conmigo a través de los comentarios. En cualquier caso, espero que ésta (oh ave!), mi terapia personal, pueda ser también un poco la vuestra.

Animo a todos aquellos que pasan por mi situación.

Para reírse un rato

Os copio el texto de un e-mail que me pasaron, que refleja fielmente mi opinión sobre los empleados de las administraciones públicas. Ruego me perdonen los que no trabajen así, pues no tuve la suerte de poder dar con ellos...


"MONOLOGO DE AMPARO BARÓ EN EL CLUB DE LA COMEDIA: El otro día tuve que salir para hacer unas gestiones burocráticas.... nada complicado, eh? Tuve que ir a sacar un certificado de empadronamiento para renovar el DNI, porque como me he cambiado de domicilio, me hacía falta para compulsar una fotocopia para presentar en Hacienda.... lo típico. Y una cosa puedo decir: he descubierto una raza superior, LOS FUNCIONARIOS.... Es que los funcionarios no son igual que el resto de los humanos.... Para empezar, el ser humano desayuna una vez al día.... Pues los funcionarios no. Los funcionarios, vayas a la hora que vayas, siempre están desayunando. Lo que creo, es que hacen guardia para que siempre haya uno desayunando. Incluso creo que tienen montada una red de tal manera, que en cuanto te ven llegar, se avisan por teléfono: ---"Oye Jiménez, Jiménez, que acaba de entrar una con cara de buscarte, que no sé.... Anda vete corriendo a desayunar".... Y así pasa, que tu haces 4 horas de cola, llegas a la ventanilla y te dicen: "esto no es de mi competencia, lo lleva Jiménez, y ahora justamente estará desayunando".... Pero aún puede ser peor, eh? Te pueden decir: "mire señora, esto lo lleva Jiménez, pero hoy no ha venido porque tiene un día moscoso...." Que claro, cuando oí la palabra moscoso, pensé que era una gripe con mocos.... Pues no.... Es un día libre que tienen. No será una gripe, pero es igual de contagioso, porque hoy la tiene Jiménez, ayer la tuvo aquel, la semana pasada el bedel... En fin, que tuve que hacer 3 viajes hasta que se me apareció Jiménez.... Bueno! Al verle, es que me temblaban las piernas. La verdad es que casi me daban ganas de pedirle un autógrafo. Y va y me dice: "Pero señora, esto es urgente! ¿Cómo ha tardado usted tanto en venir a recoger el certificado?, y tu claro,.... ante esa raza superior, pues te acojonas y dices: "pues mire, es que viene la semana pasada y usted tenía un mocoso y su compañero no sabía nada,...". Entonces... él te mira como la de Fama, como diciendo: "buscas el certificado, pero el certificado cuesta, y aquí es donde vas a empezar a pagar con sudor"... Por fin te da un impreso y te dice: "vaya a que se lo selle el oficial adjunto"... y ¿dónde está ese Señor?, "bueno pues ahora justamente debe estar desayunando" y ahí te quedas esperando al oficial adjunto, y viendo lo cariñosos que son los funcionarios.... todos hablando por teléfono con la familia, con el padre, con el tío, con la prima, y claro! Tú te solidarizas con ellos....acordándote de la madre que los parió a todos. Por fin llega el oficial adjunto, y antes de que puedas abrir la boca te dice: "enseguida le atiendo, espere un momento". Y cuando un funcionario dice "espere un momento".... Atención ¡!!!! Porque aunque no se note, el va a entrar en otra dimensión. Lo que para ti van a ser dos horas de reloj, para él son unos minutitos de nada. Pero unos minutitos muy bien aprovechados, eh?, cuando viene, vuelve cargado con las bolsas de Hipercor, con la merluza congelada goteando.... Y es que claro! Los funcionarios, como raza superior, tienen el poder de dominar el tiempo. Tú, por ejemplo, le preguntas a un funcionario cualquiera: "¿En qué cae el año que viene el puente de la Inmaculada? Y él en menos de un microsegundo te dirá sin pestañear el año, el mes, el día y hasta te informará de que él ya tiene reservado el puente para irse a Altea.... El Windows Millenium a su lado es como la cuenta de la vieja.... Por fin, como ya tienes el certificado sellado, te vas a Hacienda, que en el fondo es lo que estabas deseando. La cola de Hacienda es como la cola del dentista: sabes que algo te van a sacar.... Y pasa una cosa curiosa, cuando por fin te toca, el funcionario que está detrás de la mesa te dice: "siéntese". Malo, Malo, Malo!!!!!!, ¿Ustedes conocen a alguien que le hayan dado una buena noticia sentado?. Pero bueno, tú te sientas, abres tu carpetilla azul con gomitas donde pone "HACIENDA", sacas los papeles, él los coge, empieza a leerlos y también empieza a poner caras raras.... y mientras lo lee, te mira de una forma intermitente, como diciendo: "es usted una choriza!!!!!.... Y tú muerta de miedo, pensando "Que habré hecho.... Te sientes como en el corredor de la muerte esperando a que te frían.... Y en ese momento suena el teléfono, el tío impertérrito mirando el ordenador.... y el teléfono sonando.... y el tío mirando el ordenador.... y el teléfono sonando y el tío sin hacer caso...... y el teléfono sonando.... que te dan ganas de decir: "pero conteste por el amor de Dios"!!!!!!!, "que puede ser el indulto"..... Por fin le da a una tecla del ordenador y te dice: "pero es que esto está mal. ¿Esto quién lo ha hecho?, y tu otra vez acojonada dices: ...."pues Jiménez...., pero no le diga que se lo he dicho yo". "Pues tendrá usted que traerme otro certificado antes de 24 horas, por que sino tendrá que pagar una multa de 400.000 Ptas, por que estos datos no se corresponden con los de mi ordenador.... ¡Sacarle otro certificado a Jiménez en menos de 24 horas! Y le digo: ¿No sería mejor y más fácil que yo le comprara a usted otro ordenador?..... Pero la próxima vez... A mi no me pillan, eh?..... No, no. La próxima vez, cuando yo esté sentada delante del funcionario, sacaré el termo de café, mi bandeja con bollo, una exprimidora, dos kilos de naranjas.... Y le diré: "aquí tiene usted el desayuno, pero de aquí no se mueve". ¡COMO LA VIDA MISMA! "

martes, 18 de marzo de 2008

Feminidad

Acabo de volver de un acto cultural (siiiii... esos sitios aburridos donde nos encontramos las divorciadas, con las amas de casa aburridas y los políticos de turno).



Me he estado fijando en la forma de vestir de los asistentes (sobretodo para no dormirme durante el discurso). Resulta divertido observar la manera de vestir de la gente. Se puede distinguir claramente la clase social o la profesión de cada una de las personas. Pero lo que más me impacta siempre es encontrarme con bellísimas mujeres incapaces de explotar su potencial.



Yo siempre he sido coqueta, y me siento femenina porque cuido de serlo así. Durante los meses siguientes a mi divorcio combatí con esas ganas de descuidar su aspecto que le entran a una en los peores días. Me convencí a mi misma que el hecho de vestirse bien, depilarse, hidratarse, maquillarse, peinarse, etc... no debe hacerse por los otros, sino por una. Cuando siento que reflejo una buena imagen, me siento mejor, me siento bien, siento que me mimo y me cuido, y, a falta de un tercero, eso es importantísssimo para estar a gusto conmigo misma.



Así que animo a todas las mujeres a volverse guapas : si, si! he dicho VOLVERSE guapas ! Lo importante no es el físico que tenemos, sino el aspecto que reflejamos. Puede parecer frívolo y superficial, pero os aseguro que es un buen remedio para no dejar de sonreír a la vida y no dejarse abatir. Al menos, a mi me ha funcionado !

lunes, 17 de marzo de 2008

Amigas

Mi cambio de estado civil supuso un cambio de amistades. ¿Parece absurdo, no? Pues ahora tengo la explicación.

Pensé que los otros deberían aceptarme tal y como soy, yo y mis circunstancias. Bien, eso es realmente así, no puedo decir que dejaran de aceptarme : simplemente, los intereses compartidos cambiaron.

Seguí viendo algún tiempo una pareja amiga nuestra, pero el viento se los llevó a otra parte, se mudaron lejos y perdí contacto. Seguí saliendo con la entonces mi mejor amiga que estaba casada y sin hijos. Rápidamente me sentí incomprendida. No sabía explicarle mi punto de vista porque sabía que aún le quedaba un trozo de camino por recorrer. Y así fue con casi todo mi círculo de amistades.

Siempre he tenido muchas amistades, pero pocas de ellas han sido confidentes.

Ahora me doy cuenta de que me fui apartando de todos hasta el punto de encontrarme prácticamente sola... Mis relaciones con los otros se han vuelto más superficiales y con las personas que me han entendido cada día más profundas.

Todo mi mundo se va estructurando alrededor de mi nueva situación, todo se mueve... en cadena.

No os quiero aburrir

No os quiero aburrir contandoos mi pasado, ya que el propósito de este blog es el de compartir mi día a día con vosotros.

No obstante debo contar lo ocurrido para situaros y porque estoy convencida de que todo tiene un enlace.

Así pues he decidido que intercalaré los relatos de manera que resulte más dinámico y ameno.

Espero que os guste !

domingo, 16 de marzo de 2008

Todo empezó en Enero de 2007 (III La pesadilla)

Todo fue relativamente bien al principio. Los niños se adaptaron bien a su nueva vida, su padre menos, y yo... yo no contaba, lo importante era que los otros estuvieran bien. Mis sentimientos quedaron aparcados.



Las visitas se fijaron en nuestro acuerdo como él quiso : un fin de semana cada quince días, una semana en Agosto y una en Navidad. No los quiso más porque decía que no tenía con quien dejarlos para ir a trabajar. Yo callé mi indignación y accedí. Pensé que con el paso del tiempo desearía verlos más a menudo.



Muchos me decían que debería estar contenta, pero yo no hacía más que pensar que no quería que los niños rompieran la relación con su padre. Me di cuenta que la reacción de la mayoría de mujeres era la contraria, pero siempre he pensado que los hijos deben estar con los dos progenitores, y él nunca fue un mal padre.



Pero él se hundía cada vez más.... perdió mucho peso, sus ojos cada vez contenían más ira, y empezó a traerme a los niños desprendiendo un fuerte olor a alcohol. Hasta que un día le dije basta. Me enfrenté a él diciéndole que estaba comportándose de manera irresponsable, que nunca se le había ocurrido conducir bebido y que ahora empezaba a hacerlo con los niños en el coche, que desde la separación no había colaborado ni un sólo momento con el mantenimiento de los niños : el choque fue brutal. Sacó el monstruo que había ido alimentando con el tiempo, me insultó me acusó de no haber pensado en los niños ni un sólo instante, me dijo que era una mala madre, que lo había abandonado como a un perro, que se lo había quitado todo...



Y le eché de mi piso. Le eché por miedo a que me levantara la mano. Le eché por que los niños lo estaban oyendo todo. Le eché por vergüenza ajena. Achaqué su conducta al alcohol, y así se lo sije a los nenes cuando me preguntaron por el suceso. Le defendí y excusé para que no pensaran que su padre era malo. Aunque le prohibiera subir a mi piso, esto se reprodujo varias veces, cada vez era peor, con cada incidente aumentaba la violencia de sus palabras.



Hasta que pensé en reclamarle la pensión alimenticia de los niños. Creí que de esa manera sufriría un electroshock, que se daría cuenta de su responsabilidad como padre y reaccionaría. Pero eso empeoró todo. Esa vez vino sereno, pero el tono de su voz era aterrador. Me dijo que antes de darme un céntimo vendría y me tiraría por la ventana.



Fui a la policía con la intención de denunciar. Hablé con la abogada y con la asistenta social. Todos me dijeron que mi deber era denunciar y seguir adelante con la reclamación de los derechos de mis hijos. Pero la ley le trataría como un criminal. No era lo que yo quería. Era el padre de mis hijos, no quería hacerle sufrir, tan sólo quería parar esta violencia que yo no me merecía.



Me dí cuenta de que ahora sí que yo era una víctima. Víctima de una acusaciones tendenciosas. Él había olvidado todo lo bueno, cuando yo prefería olvidar lo malo. Me acusó de haberle dejado cuando la decisión fue común. Mi único pecado fue no ceder a sus ruegos. No podía volver con él, ya no le quería, ya no nos queríamos. Su reacción se debía al terror que sufría de verse sólo, siempre fui yo la que llevé la gestión familiar, la que le empujé a hacer unos estudios, la que le ayudaba siempre a tomar decisiones. Y ya estaba cansada, yo también necesitaba que alguien cuidara de mi, y él nunca fue capaz.



Pero nunca me pegó, nunca me trató mal, no podía permitir que se dijera de él que era un maltratador por unos desafortunados encuentros. Así que fui a hablar con él. Volvimos a hablar de nuestra separación y le dije que retiraba la demanda si reconducía su actitud y responsabilidad para con nuestros hijos. Una vez más de dí un margen de tiempo.

Todo empezó en Enero de 2007 (II El paso)

Y llegó aquél día. Fue muy rápido. Hablamos una noche, estuvimos los dos de acuerdo. En tres semanas ya habíamos hablado con los niños, elaborado el acuerdo, hablado con el abogado y me había mudado.



Creyendo facilitar el diálogo y para que el proceso fuera más rápido y limpio renuncié a mucho : le dejé mi casa y renuncié a la pensión alimenticia de mis hijos. Tan sólo me llevé los ahorros, el coche, la secadora y tres cazuelas. Pensé que entrar en caminos de once varas haría sufrir sobretodo a los niños : era esencial preservarlos.



En todo momento actué como si la situación fuera normal !sería divertido tener dos casas!, dije a los nenes. Nadie se lo creía, mi apariencia era normal, no me dejé vencer por la típica depresión, ni dejé de comer, ni dejé de sonreír... pero la procesión iba por dentro. Ahora estaba yo sola para tirar del carro y salir adelante.

Todo empezó en Enero de 2007 (I El principio)

Le conocí con 17 años y medio, me casé a los 19, tuve mi primer hijo con 21, el segundo 23 meses después. Tras 12 años de convivencia, un día todo acabó.

No puedo decir que él fuera mal marido ni mal padre. No me levantó la mano jamás. Siempre me respetó y me fue fiel... Simplemente un día se acabó el amor.

Me di cuenta que entre nosotros ya no había más que el cariño del roce. Ya no estábamos enamorados, ya no caminábamos juntos, ya no teníamos ilusión.

Bastó un problema de salud para que él me dijera que ya no soportaba la situación y para que yo tomara la decisión. Un arrepentimiento oportuno, una valoración del presente y nos dimos unos meses de reflexión, como una segunda oportunidad... Él intentó cambiar, yo pensé que era egoísta que cambiara, que si no era él, no podía ser feliz... y de todas formas ya era tarde, 11 años no se borran en unos meses. Ése ya no era él, ni yo era la misma, algo se había roto.

Las secuelas eran ya irreversibles. Deseaba reconstruirme como persona. Quería volar con mis propias alas, por mis propios méritos.

Bienvenida !

La bienvenida tanto a ti, lector/a, como a mí, novata en blogs !

Espero que estas páginas nos sirvan para entender ciertas cosas y quizás así compartir sentimientos y vivencias.

¿Una terapia? Bueno, esa palabra me parece bastante fuerte, pero probablemente a un profesional le guste definir este blog así. Personalmente, prefiero pensar que es una herramienta para hacer una reflexión sobre mi propia vida, y quizás, quien sabe, entablar algún intercambio interesante con algún/a comentarista.

Bienvenido sea cualquier comentario, porque no hay cosa más bonita y más humana que poder compartir (o defender) tu opinión con otra persona.